SÍGUEME. Neville Goddard.

“¿Cómo puede un hombre viejo volver a entrar al útero de su madre y nacer otra vez?” Su pregunta fue contestada de esta extraña manera: “El viento sopla donde sea y tú escuchas el sonido, pero no puedes notar de dónde viene ni adónde va. Así ocurre con cada persona que nace del espíritu. (viento)”

Neville Goddard (11-Noviembre-1968)

Traducido por Bárbara de Maio para Aquiétate Elige Sé.

Se nos dice que cuando Jesús encontró a Felipe, él dijo: “Sígueme.” Entonces, Felipe le dijo a Natanael: “Hemos encontrado a aquél sobre quien escribieron Moisés y la ley y los profetas.” Felipe es uno de los interesados en el funcionamiento de la mente. Buscando a alguien que esté buscando la fuente del fenómeno de la vida, Jesús encuentra a alguien en quien puede revelarse a sí mismo. El Libro de Juan empieza: “En el principio era la Palabra y la Palabra estaba con Dios y la Palabra era Dios.” Ahora convirtiéndolo en persona, se dice: “Él estaba en el principio con Dios. Todas las cosas fueron hechas a través de él y, sin él, nada de lo que se hizo fue hecho. En él estaba la vida, y la vida era la consciencia de los hombres.”

Lee esta declaración cuidadosamente y no superficialmente, y descubrirás que desde el comienzo sin origen ha habido Dios, y otro a través de quien Dios actúa y se expresa. Uno que es para Dios lo que la imaginación humana es para el hombre. Son inseparables, la Palabra no sólo está con Dios, ¡sino que es Dios!

Al hombre le parece difícil identificarse con su imaginación, pero la palabra “logos”… la “Palabra” traducida significa un propósito; un plan; un patrón. La Palabra que estaba con Dios en el comienzo es Imaginación Divina, a través de la cual todas las cosas son hechas. No hay una cosa en el mundo hoy que no haya sido imaginada primero. Quizás no puedas entender la idea de que la naturaleza fue imaginada primero, pero no puedes negar que la ropa del hombre, el hogar, negocios, y transporte, fueron imaginados. El hombre se expresa a través de su imaginación humana, así como Dios se expresa a través de su Imaginación Divina. No hay una separación clara entre Dios e Imaginación, o el hombre y su imaginación. Te digo, la Imaginación es Dios mismo. Es el cuerpo divino de Jesús, del cual somos miembros.

Identificando la Imaginación Divina con Jesús, Blake afirma que la imaginación se convirtió en el hombre, que el hombre puede convertirse en el poder y la sabiduría de Dios, llamado Cristo. Cualquier Cristo que no sea él, que esté crucificado, enterrado y se levante como un individuo, es falso, porque no hay otro Cristo que la propia maravillosa imaginación humana del hombre.

El poder creativo de Dios está enterrado en ti. Como una semilla enterrada en el útero de la mujer debe reproducir su propia especie después, el poder de Dios se manifiesta como tu nacimiento espiritual. Tu imaginación es espíritu enterrado en ti. Dios… siendo espíritu… ha plantado su semilla, que un día hará erupción, y experimentarás un nacimiento espiritual.
En el 3er capítulo del evangelio de Juan, él le habla a uno que es miembro del sanedrín, diciendo “Salvo que un hombre nazca desde arriba no puede entrar al reino de los cielos.”

¿Por qué? Porque es físicamente imposible entrar en lo que es espíritu. Al reino de los cielos, al ser espíritu, sólo se puede ingresar a través de una experiencia espiritual. Nicodemo, aceptando esta declaración desde un nivel físico, preguntó:

“¿Cómo puede un hombre viejo volver a entrar al útero de su madre y nacer otra vez?” Su pregunta fue contestada de esta extraña manera: “El viento sopla donde sea y tú escuchas el sonido, pero no puedes notar de dónde viene ni adónde va. Así ocurre con cada persona que nace del espíritu. (viento)”

Cuando nací desde arriba, fui consciente de un peculiar viento sobrenatural. Este viento es necesario para que el hombre salga de esta esfera de muerte y entre en la esfera eterna de vida llamada el reino de los cielos.

Uno no puede especular sobre el reino de Dios usando imágenes de la tierra. “Los ojos no han visto ni los oídos han escuchado lo que Dios tiene preparado para aquellos que lo aman.” Si tus ojos no han visto ni tus oídos han escuchado de esa etapa, no intentes especular usando imágenes de la tierra, pues aquí no hay nada que se parezca remotamente al reino.

Ahora déjenme compartir mis experiencias con ustedes. Una noche me retiré, sin sospechar que el momento de la entrega estaba sobre mí. He estado llevando el plan de salvación de Dios dentro mío desde el comienzo del tiempo. Había estado creciendo, pero no sospeché su nacimiento.

Esa noche cuando dormía, sentí una vibración sobrenatural que me poseía. Se incrementó en intensidad hasta que sentí que iba a explotar, cuando de repente empecé a despertar.

Esperando ver la habitación en la que había quedado dormido y la conciencia normal que he tenido después de un sueño nocturno, desperté a una conciencia mayor… para descubrir que estaba en mi cráneo, que era una tumba en la que yo estaba enterrado.

Solo, me levanté para descubrir que mi cráneo estaba sellado y no había escapatoria. Sabía que había despertado en mi cabeza, pero todas las salidas a través de los ojos, oídos y boca estaban selladas. Intuitivamente, sabía que si presionaba la base de mi cráneo sería libre. Lo hice y cuando algo se movió me escurrí por esa pequeña abertura, como cuando un niño sale del útero de una mujer. Cuando estuve completamente liberado, volví a mirar la cabeza por la que había venido. Estaba espantosamente pálida, girando de lado a lado como recuperándose de una gran tortura.

No tenía idea de que había estado durmiendo en esa cabeza, pero pensé que era mi propio ser. Nunca se me había ocurrido que el espíritu que me dio la vida fue la causa de mi respiración y conciencia. Pensé que mi cuerpo físico era yo, sin darme cuenta que simplemente era donde el yo real estaba enterrado.

Una vez fuera de mi cráneo, un viento sobrenatural hizo que mi cabeza… así como la casa… vibrara. Buscando la causa, mi atención se desvió por unos segundos. Y cuando miré atrás, mi cuerpo se había ido y en su lugar estaban mis tres hermanos. Uno estaba sentado donde había estado la cabeza, mientras los otros dos estaban sentados a los pies.

Perturbado por el sonido, uno se levantó y se movió en la dirección del viento. Mirando hacia abajo, dijo: “Por qué, es el bebé de Neville.” Los otros dos cuestionaron sus palabras, diciendo: “¿Cómo puede Neville tener un bebé?” Sin discutir el punto, mi hermano se inclinó, recogió un bebé envuelto en pañales y lo colocó en la cama. Entonces, como si hubiera ensayado el drama en la eternidad, tomé al bebé en mis brazos y dije: “¿Cómo está mi amor?” cuando el niño rompió en una sonrisa celestial. Entonces, la escena se disolvió y desperté.

Se nos dice que cada individuo nace nuevamente a través de la resurrección de Jesucristo entre los muertos. Yo, un individuo, he encontrado a aquel sobre quien escribieron Moisés y la ley y los profetas, para cuando desperté en esa tumba nadie más estaba allí. Reconocí que esa tumba como mi cráneo y cuando salí de su base encontré el signo de mi nacimiento espiritual como un bebé envuelto en pañales, tirado en el suelo. La palabra “pesebre” traducida significa “suelo; el punto más bajo del área”. Entonces ves: un niño no nace. El niño sólo es un signo de tu nacimiento spiritual individual. Fui yo quien se levantó del sepulcro y me empujé hacia afuera. Fui yo quien volvió a nacer a través de la resurrección de Jesucristo entre los muertos. Después de esta experiencia, todos mis conceptos de Jesucristo se derrumbaron y se disolvieron, porque sabía que el ser que estaba con Dios en el principio se convirtió en mi y que podía convertirme en Dios en el sentido más literal. Sabía que Dios no sólo fue crucificado en mí, sino que fue enterrado dentro de mí. Que en mi cuerpo llevaba la muerte de Jesus, que su vida podría resucitar en mí.

Esta experiencia me impresionó. Sabiendo todas las cosas que había hecho y las que todavía era capaz de hacer, me preguntaba cómo podía ser yo el Cristo de las escrituras. Sin embargo, he buscado en las escrituras y no puedo encontrar ninguna otra explicación. Ahora comparto con ustedes lo que he experimentado, porque todo lo registrado allí como un evento en la vida de alguien llamado Jesucristo se ha desarrollado en mí.

Se nos dice: “Tú buscas las escrituras creyendo que en ellas encontrarás vida eterna, pero son ellas quienes me dan testimonio.” Ciento treinta y nueve días después de mi resurrección y nacimiento desde arriba mi cabeza empezó a vibrar intensamente. De repente estalló y me encontré sentado en una habitación modestamente amueblada. Un joven, apuesto sin medida, estaba apoyado contra el marco de una puerta abierta. Cuando lo miré, supe que era mi hijo, pero también sabía que era David de fama bíblica. En ese momento, había encontrado a mi hijo y él había encontrado a su padre.

A la mañana siguiente cuando busqué en las escrituras para descubrir quién vio a David y a quién David llamó padre, esto es lo que encontré. En el Salmo 89, el Señor declaró: “He encontrado a David. Él me ha clamado, ‘Tú eres mi Padre, mi Dios y la Roca de mi salvación.’”

Si David llama al Señor su padre, y David me llamó padre, ¿no soy el Señor? Este es el plan que Dios estableció en el principio cuando se entregó a ti y a mí. Siendo un padre antes de la promesa, es cuando Dios tiene éxito en darte y yo debo ser Dios.

Medita en estas palabras: “Yo SOY el verdadero y vivo camino hacia el Padre. Nadie viene al Padre salvo por mí.”

Este verdadero y vivo camino es un patrón enterrado en todo lo que lleva al individuo al descubrimiento de ser Dios el Padre. Esta verdad es revelada por David, pues él es quien dice: “Hablaré del decreto del Señor. Él me dijo, ‘Tú eres mi hijo, hoy te he engendrado.’” Ahora, Cristo, siendo el poder creativo y la sabiduría de Dios, no puede ser separado de Dios. Cristo no era algún niño pequeño que nació hace dos mil años, sino el semen de Dios, su poder creativo que estaba enterrado en la humanidad. La imagen de Dios es contenida en ese semen, y si Dios es un padre, cuando el semen despierte en el individuo, se reconocerá como Dios, el padre de toda la vida.

Ciento veintitrés días después de la revelación de ser Dios el Padre, cumplí con el 3er capítulo de Juan, en el que se le dijo a Nicodemo: “Así como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así debe ser levantado el Hijo del hombre.” (Lo que está registrado en el Libro de los Números es una adumbración del evento, porque cuando es levantado el Hijo del hombre es una experiencia extremadamente personal.)
Esa noche un rayo partió mi cuerpo desde la parte superior de mi cabeza hasta la base de mi columna, convirtiéndose en una pileta de luz dorada líquida. Sabiendo que era yo, supe que me había redimido. Me fusioné con la luz y me hice uno con ella, subí por mi columna para entrar a mi cráneo, donde el drama comenzó. Cuando lo hice, mi cráneo reverberó por la intensidad de la vibración, y una vez más se cumplieron las escrituras.

No hay otro propósito en la vida que cumplir las escrituras. Puedes ser dueño de todas las pertenencias del César, pero cuando partas de este mundo debes dejar todo eso atrás. Pero cuando el patrón de Dios irrumpe en ti, entras en un mundo eterno, sabiendo que eres su poder creativo. Entonces eres usado para expresar a Dios en cualquier aspecto que tu ser desee.

La cuarta y última revelación ocurre 998 días después. Este evento trae el número total de días desde el nacimiento desde arriba hasta el descubrimiento de la paloma para 1210… como se predijo en los libros de Daniel y Apocalipsis.. En este último día mi cráneo se hizo transparente, mientras una hermosa paloma beige flotaba alrededor de unos veinte pies sobre mí. Cuando levanté mi mano derecha, la paloma descendió e iluminó mi dedo índice. Luego la traje hacia mi cara y me sofocó con afecto.

Una vez más las escrituras se cumplieron cuando el Espíritu Santo descendió sobre mí en forma corporal como una paloma, revelando la historia de Jesucristo como una experiencia personal. Cuando nací físicamente, fue a través de la acción de poderes que no eran míos y no tuve conciencia de eso. Pero mi nacimiento espiritual fue experimentado conscientemente desde el principio hasta el fin.

Esta es mi historia. Mi esperanza es que me sigan. Que crean mis experiencias. Si les cuento cosas terrenales y no me creen, ¿cómo puedo esperar que crean las cosas celestiales que comparto con ustedes?

¡Todo el mundo imagina! ¿Puedes creer que Cristo, el poder de la Imaginación, está en ti? ¡Si lo haces, entonces Dios está en ti! Y si Dios está en ti, no puedes estar perdido porque entonces Dios estaría perdido. Todos deben ser redimidos. Todos serán salvados por Dios… el Salvador de cada individuo… se está redimiendo a sí mismo, trayendo la conciencia individual en quien Él está enterrado de vuelta en el reino con él.

En el momento que Dios se enterró en ti, se imprimió sobre ti, predestinándote no solo a irradiar y reflejar la gloria de Dios sino a ser la expresión de su persona. Dios no es una fuerza impersonal, sino una persona. El autor desconocido de las cartas a los Hebreos afirmó que era la expresión de la persona de Dios. Esta es una verdadera declaración. Nadie se perderá porque todos nosotros seremos reunidos en ese único cuerpo, único Espíritu, único Señor, único Dios y Padre de todos. Al final habrá un gran cumplimiento del más grande de los mandamientos: “Escucha, Oh Israel, el Señor nuestro Dios, el Señor es uno.”

Cuando hablo de mi imaginación parece que somos dos: Neville, y mi imaginación. Sé que la imaginación no puede ser vista, y también sé que no puedo separarme de ella. Si me pierdo en una ensoñación y me muevo de mi living en Beverly Hills al Central Park en la ciudad de Nueva York, no me he separado de mi poder creativo. No puedo, porque mi imaginación es mi propio ser. Puedo hablar de mi imaginación, pero no puedo separarme de ella más de lo que Dios puede separarse de la Imaginación Divina, pues a través de la creatividad de la Imaginación Divina Dios crea y sostiene al mundo. Si dios cambiara su imaginar, el mundo dejaría de existir, porque debe y está respaldado por un acto imaginario. Lo mismo es verdad en tu mundo. ¡Cambiará solo cuando dejes de seguir habitando tu estado imaginario actual!
Pero hay un patrón enterrado en ti que no cambiará. Contado en forma de historia, el hombre cree que un individuo nació hace dos mil años. Pero el poder creativo de Dios no asumió solo a un hombre; él tomó la naturaleza humana en su Ser sagrado. El único poder creativo del universo está enterrado en la humanidad. Es el mismo poder creativo en uno que asesina, como en el que es asesinado.

Dios te permite el mal uso de Cristo, su poder creativo. Pero en el final Él despertará y toda la violencia dentro de ti dejará de existir, pues descubrirás que eres amor infinito, sabiduría infinita y poder infinito. Entonces el mundo se convertirá en una sombra y sabrás que no hay necesidad de pelear contra las sombras.

Ahora déjenme compartir dos experiencias de alguien que sabe que es una testigo que se transporta hacia dentro. Ella tiene la capacidad de dirigir sus pensamientos hacia adentro y ver un mundo tan sólido y real como parece ser nuestro mundo exterior.

Este día en particular ella decidió dejar la escena que estaba frente a sus ojos, dirigiéndose hacia adentro y afirmando que se había desvanecido. Pero en vez de desvanecerse, la escena se congeló y todo se convirtió en una fría estatua muerta. Dándose cuenta que ella tenía el poder de detenerlo, decidió probarse a sí misma para ver si podía reanimar la escena una vez más. Así que imaginó que la escena estaba viva e instantáneamente la vida fluyó a través de la habitación, como si ninguna acción de su parte hubiera detenido su fluidez. Entonces se dijo a sí misma: “Si puedo detener y empezar lo que el mundo llama visión, entonces debería ser capaz de detener y empezar lo que el mundo llama realidad.” Ella puede, pues en esa breve visión aprendió dónde está la vida realmente. Cristo en ella le dio una prueba del poder que ella ejercerá conscientemente en un futuro próximo.

Aunque este mundo parezca muy real, es una visión. “Todo lo que contemplas, aunque parezca afuera, está dentro, en tu Imaginación de la cual este mundo de mortalidad es sólo una sombra.” Si la vida está en Dios y Dios es tu imaginación, entonces lo que el mundo llama vida es sólo una actividad de tu imaginación. Si dejas de imaginar y detienes aquello que parece ser animado e independiente de tu percepción, te probarás a ti mismo que se puede hacer. Entonces sabrás quién es Cristo, porque habrás descubierto que “En él está la vida y su vida es la luz de los hombres.” Dios anima al hombre dentro de sí mismo. Aunque la humanidad parezca ser independiente, con vida en sí misma, su vida no es más que una actividad de la imaginación, ¡pues eso es lo que YO SOY!

Mi amiga también compartió esta experiencia. Una noche en un sueño ella estaba en un aula escuchando a una mujer enseñar la ley. Afirmando creer y practicar la ley, la mujer empezó a quejarse y despotricar contra Neville, afirmando que estaba loco, porque ella no creía en la promesa. La dama entonces le preguntó a la maestro: “¿Crees que imaginar crea la realidad?” y cuando la mujer responde, Sí, la dama preguntó: “¿Cómo te sentirías ahora si empezaras a imaginar que eres Dios?” Con lo que la maestra gritó: “¡Deberías estar en la misma institución con Neville!”

Es fácil pronunciar las palabras: imaginar crea la realidad, pero ¿estás dispuesto a imaginar que eres Dios? Y si lo hicieras, ¿te convertirías en Dios? En ese pensamiento, se trazó una línea, así que ella no cree realmente que la imaginación crea la realidad. Ella está dispuesta a creer que ella puede imaginar que las cosas están mejor de lo que parecen, pero creer que ella es Dios es un pensamiento loco.
Su sueño cumplió el décimo capítulo de Juan, donde se pregunta: “¿Por qué escucharlo? El hombre está loco y tiene un demonio.” Cuando uno viene a contar la historia de Dios convirtiéndose en Hombre, que ese Hombre puede convertirse en Dios, se lo llama loco, porque sus palabras están en conflicto con lo que el mundo cree.

Esto siempre es verdad. Si alguien le dijo a nuestros antepasados que la electricidad era un hecho… que por encender un interruptor una habitación estaría iluminada, lo llamarían loco y condenado. En ciertas secciones de tiempo, si un pensamiento estaba en conflicto con lo que las iglesias enseñaban, uno podía ser quemado en la hoguera.

Cada hombre que despierta su poder infinito es considerado un loco. Sus palabras son consideradas del diablo, porque sus experiencias no se ajustan a lo que los hombres creen que es Cristo. Los hombres están buscando que algún ser superior venga de las nubes y salve a las personas que ahora están muertas, y trate a los otros horriblemente. Pero si alguien viene y afirma que hay un único salvador y está en cada uno como su conciencia, ese es considerado loco y poseído por el diablo.

Pero te digo: Dios actua el momento que te imaginas. Eres el templo del Dios viviente y el espíritu de Dios habita en ti. En el capítulo 10 de Hebreos este tenoki es identificado con la cortina que, cuando se rasga de arriba hacia abajo, abre el nuevo camino vivo. Luego, ascendiendo en conciencia, llevas tu propia sangre a la presencia del Dios Viviente.

Pablo formula la pregunta: “¿No sabes que eres el templo del Dios viviente y el espíritu de Dios mora en ti?” (1 Cor. 3:16) Si la cortina de ese templo se rasga de arriba hacia abajo, ¡tiene que ser tú! El espíritu que asciende es el que está enterrado en ti, y se levantará de la misma manera que Moisés levantó la serpiente en el desierto. Entonces cuando te pido que me sigas, lo digo literalmente, porque te estoy contando lo que sé por experiencia. No estoy teorizando o especulando. La redención es una experiencia muy personal que toma lugar en forma individual.

Nadie muere realmente, pues el mundo no deja de existir cuando tus sentidos dejan de registrarlo. Tus amigos y seres queridos que han dejado este mundo son tan reales para sí mismos como cuando estaban aquí. Ahora vestidos en cuerpos como el tuyo y el mío, están en un mundo terrestre cumpliendo sus deseos incumplidos. Mientras estén allí, conocerán las mismas luchas, alegrías y penas, paz y guerra, mientras Cristo continúa despertando la imagen de Dios en ellos.

Cuando Dios dijo: “Hagamos el hombre a nuestra imagen.” Él puso esa imagen en ti. Y cuando Cristo nació en ti, tu… la imagen expresa del Dios invisible… entras al reino, irradiando y reflejando la gloria de Dios.

Hay quienes creen que renacen cambiando su actitud y dando más dinero a la iglesia. Eso es porque no conocen el misterio de Cristo. Mis visiones los asustarían y me llamarían loco; pero estoy diciendo la verdad que conozco desde la experiencia. No estoy tratando de compartir alguna filosofía de vida viable.

Otra dama escribió contando un sueño en el que se encontraba de pie en una larga línea, avanzando hacia un hombre sentado detrás de un escritorio. Cuando llegó, él le estampó el dorso de la mano izquierda con tinta indeleble y ella intuitivamente supo que esta era su entrada al cielo. Unas noches después, ella se encontraba en una autopista protegida por cadenas. Al ver dos rutas secundarias saliendo de la autopista, supo que ella anteriormente había caminado allí, pero ahora estaba en el camino hacia el reino de los cielos.

Estos sueños son presagios… experiencias saludables para alentarla a persistir. Ella ahora ha encontrado el único camino hacia el Padre. ¡Ese camino es YO SOY! Creyendo en el Padre, ella lo encontrará, ¡y cuando lo haga, encontrará a su propio ser!

Se nos dice que Dios le habla al hombre a través del sueño y se da a conocer en visiones. Si esto es verdad, ninguna voz debería interesarte más que la que se escucha en tus sueños y vision. Las palabras habladas por los hombres del mundo son habladas desde la teoría. Ellos expresan sus opiniones, pero yo te estoy contando mis revelaciones.

Esta noche te he contado cómo se forma Cristo. Como Pablo dijo: “Mis pequeños hijos [con] quienes estoy en la labor de nuevo hasta que Cristo se forme en ustedes.” Al igual que un niño que se forma en el útero de una mujer, cuando Cristo se forma en ti, sale. Luego despiertas para descubrir que has estado profundamente dormido por siglos, aunque no lo sabías.

El mundo, al ver un cuerpo mortal cremado y convertido en polvo, no puede entender cómo puede haber una cabeza que sobreviva tal experiencia; pero lo hace, porque el Hombre real es todo Imaginación. Él imagina un cuerpo allí tan fácilmente como imagina uno aquí. Cuando ves un amigo o un ser querido que se ha ido lo reconocerás, pero será joven, porque continúa el trabajo que se propuso hacer, que es formar a Cristo en él.

Uno de los signos de tu nacimiento espiritual serán los tres testigos. Mientras estaba parado mirándolos, sus pensamientos fueron objetivos para mí. No fui visto por ellos porque el espíritu nació. Como espíritu, era invisible para mis hermanos mortales que vinieron a presenciar el evento.
Salvo que uno nazca en el mundo espiritual, cuando deja este mundo de carne y sangre él no es espíritu sino sólidamente real, como somos nosotros. No es visto por el ojo mortal porque se ha sido dibujado un velo.

Pero luego del nacimiento de tu espíritu, el velo es removido de tus ojos espirituales y te darás cuenta que la humanidad está haciendo lo que debe hacerse para que la imagen de Dios se forme en ellos. Las palabras de cada hombre son su juez. Créanme y síganme a una esfera completamente diferente conocida como el reino de Dios.

Ahora entremos en el Silencio.

A %d blogueros les gusta esto: